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“A LOS NIÑOS NO SE LES ENSEÑA A GOLPEAR, AGREDIR O CAUSAR DAÑO Y DOLOR A OTROS, SE LES ENSEÑA A EVADIR AGRESIONES E INTENTAR QUE NO OCURRAN.”
VÍCTOR DÍAZ.
 

Podemos enseñar a los niños a pelear? Podemos poner en sus manos ese conocimiento y dejar que ellos decidan cuándo deben aplicarlo?. La respuesta es no. Los niños no deben aprender a defenderse, para defenderlos ya estamos los adultos (es nuestra responsabilidad). Los niños tienen que divertirse a la vez que aprenden y se educan.

Se pretende utilizar herramientas de las artes marciales para que los niños se diviertan a la vez que mejoran en los siguientes aspectos:
• Conducta, disciplina, respeto, orden, paciencia y trabajo en equipo.
• Motricidad, elasticidad, tono muscular, agilidad, fuerza, equilibrio, coordinación,reflejos y corrección postural.
• Capacidad de atención, de concentración, de comunicación, de adaptación, de reflexión, de superación y autocontrol.

Son muchas cosas, todas positivas, y aunque los resultados no son inmediatos merece la pena invertir el tiempo de unos, el dinero de otros y el esfuerzo de todos.

Los niños se prepararán para que luego puedan seguir practicando cualquier arte marcial con unas condiciones de partida mucho mejores, y a la vez esta preparación les será útil y beneficiosa aunque no continúen haciendo artes marciales.

En clase se realizarán todo tipo de ejercicios, se aprenderán posturas, movimientos, se practicarán saltos, caídas, formas de caminar, se respetarán normas de conducta, pequeños formalismos y muestras de respeto, se plantearán objetivos que dependan del trabajo en equipo, los niños, los “pequeños ninjas” se relajarán, se agotarán y se divertirán todo lo posible. Y muchas de estas cosas se realizarán, sobretodo, a través del juego, que es la forma natural de aprender las cosas. Los animales son un buen ejemplo de ello, no hay más que ver cómo juegan los pequeños tigres y, sin hacerse daño, aprenden a cazar y a luchar.

Por tanto entrenamiento y juego irán unidos de la mano, en equilibrio, gracias a que los juegos tienen normas y dificultades.